jueves, 16 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
Alonso
me dice hoy caminando por la calle:
-mira
mamá, una persona salchicha.
-¿persona
salchicha? Donde?
-ahi,
mira!
-ese
señor alto?
-si
mami, tu una vez me enseñaste un perro larguisimo y me dijiste que
era un perro salchicha ¿te acuerdas? bueno, esa es una persona
salchicha también.
A
veces, hay que fijarse muy bien el contexto de lo que nuestros hijos
nos están preguntando...
-mamá
mira como "cabo"
-se dice "quepo" Alonso
-ah ya. Mira como quepo este hueco con mi pala mamá.
-se dice "quepo" Alonso
-ah ya. Mira como quepo este hueco con mi pala mamá.
miércoles, 8 de agosto de 2012
Hoy,
a la hora de acostar a los chicos, Alonso me preguntó:
- ¿mami,
por que no puedo jugar con Jesusito? ¿por que no baja y juega
conmigo?
- Es
que Jesusito está en el cielo.
- ¿y
tu mamá está en el cielo también, no?
- Si
está...
- Ella
si lo puede ver?
- Si,
ella si.
- Que
lechera... Pero y si le pido que baje, Jesusito baja?
- Mmm...
no... es dificil, pero si rezas, osea, hablas con tu él, Jesusito
hace un nidito en tu corazón y se queda ahi.
- Ah
... ya ya ya ....
Mami...
¿y si le hago ese nidito? Va a poner un huevo???
(pucha)
- No,
no va a poner ningun huevo no te preocupes....
- Ah
ya ok. Lo voy a invitar entonces.
Vaya
manera que tiene mi hijo de rezar.. a sus 4 años... ¿será que
entiende mejor que yo la verdadera comunicación que debemos tener
con Jesús? ¿será que de verdad cierra sus ojitos y lo INVITA A
HACER UN NIDITO EN SU CORAZON?
Esta
casa está bendecida , de eso no hay duda, y hoy antes de dormir,
revisaré si Jesus sigue en el nidito que le hice hace taaantos años,
y que muchas veces dejo de visitar.
viernes, 3 de agosto de 2012
miércoles, 18 de julio de 2012
Festejo
Hoy fué la actuación en el Nido de Alonso por fiestas patrias, bailó precioso ! No, no es por que sea su mamá, de verdad bailó precioso, justo le tocó ubicarse al medio del escenario, eran 3 parejitas bailando festejo, los 6 niños de 4 años bailaron lindísimo, su papi y yo estábamos tan orgullosos de el.
Hoy fué la actuación en el Nido de Alonso por fiestas patrias, bailó precioso ! No, no es por que sea su mamá, de verdad bailó precioso, justo le tocó ubicarse al medio del escenario, eran 3 parejitas bailando festejo, los 6 niños de 4 años bailaron lindísimo, su papi y yo estábamos tan orgullosos de el.
Antes
de empezar el show, Alonso estaba muy emocionado, saltaba y se subia
al escenario a cada rato para probar su miedo escénico. No había
nadie cuando llegamos, eramos los primeros, así que su papi y yo
escogimos los mejores lugares para sentarnos.
Los
niños se tenían que sentar en las dos primeras filas y los papis a
partir de la tercera, así que Alonso se sentó solito en la segunda
y nosotros detrás de el. En eso, llegó la niña a la cual mi hijo
se refiere como “la mas linda del salón, la única con la que
comparte el chupete y no le da asco”. Micaela vió que no había
mas niños, se acercó y se sentó a su lado. Nunca había visto a
mi hijo cambiar tanto de colores, su cara pasó de verde a rojo y de
rojo a verde, parecía un anuncio luminoso de navidad. Luego lo ví
que se paró y se sentó mas allacito, como a dos asientos mas lejos
de Micaela, y el color le regresó a la cara. Yo no quise hacer mucho
caso al tema, fueron llegando otros niños y niñas y se fueron
sentando en esa fila, en los asientos vacíos.
Esperé
un tiempo prudente y me acerqué tranquilamente a Alonso a ofrecerce
agua, y por supuesto a preguntarle “hijito... ¿esa no es Micaela?”
y el me dijo “si” . Y le pregunté “¿por que te cambiaste de
sitio si juuuuuusto se sentó a tu lado?” me miró con otra cara
que nunca le había visto, como de verguenza o pánico no se .. y me
dijo “aca nomas mejor, no has visto como estoy vestido mamá? se me
ve el ombligo” (su disfraz de festejo era evidentemente embarazoso
para el).
Al
final de su baile, fuí al backstage a cambiarle el disfráz por su
uniforme de Tae Kwon Do, y la directora se acercó a felicitarme por
lo bien que lo había hecho Alonso y por lo bien que se desenvuelve
en el nido. Me contó que siempre se asombra por el gran vocabulario
que tiene y por la manera como explica las cosas. Por ejemplo, me
contó que cuando la Miss los castiga, los deja sin recreo sentaditos
en el salón (en el 2do piso) y los demás (los que se portaron bien)
se van a jugar al patio de recreo. Dice la directora del nido que un
día se le apareció Alonso, en la oficina de dirección del nido, y
le dijo:
-Miss
Viole, hola
-Hola
Alonso, ¿como estas? ¿por que no estas en el recreo?
-Es
que la Miss Aymeé me ha castigado sin recreo
-¿por
qué, qué hiciste?
-Nada!
Solo estaba jugando ... nada mas.... Miss, Viole, ¿tu no podrás
romper este castigo , así como quien rompe una taza?
-Mmm...
no Alonsito, ¿pero por que no bajas y le pides perdón a la Miss
Aymeé y tal vez ella te perdone el castigo?
-Es
que tengo flojera ...mejor baja tu y le dices ya? Y si me perdona el
castigo me avisas y ya yo bajo a jugar.
un poco fresco mi hijo...
Este
ha sido un día inolvidable, mi hijo está creciendo, está en ese
nido desde los 11 meses, no caminaba cuando entró al aula de 1 año
por primera vez, ahi dió sus primeros pasos, ahí aprendió a
socializar... ahi se graduará con toga y birrete dentro de unos
meses, y yo voy a llorar TANTO de emoción. =)
sábado, 14 de julio de 2012
Y asi fúe como vino Piero al mundo
Esta
es otra historia de fallas en métodos anticonceptivos jajaja, pero
Dios nunca falla, y sabía que Alonso necesitaba un hermano, y
sabía que esta familia necesitaba a Piero, así que “tomen”
dijo, y nos mandó un angelito risueño que nunca borra su sonrisita
pícara y nos hace tan felices.
Dicen
que unos nacen y otros mueren. Esta historia empieza donde termina
otra. Desgraciadamente la fecha de “concepción” de Piero
coincide con la fecha de la muerte de mi mami. Días muy difíciles
para mi familia y para mi, días en los que tomé muchisimas
pastillas para el dolor, para dormir, para la pena.. sin saber que en
mi vientre ya vivía Pierito. Gracias a Dios ninguno de estos
fármacos afectó a mi hijito.
Un
mes de Agosto, murió mi mamá, de una manera muy rara, injusta y
trágica, algo que contaré en alguno de mis posts... pero mas
adelante. Ese mismo mes Pierito se empezaba a formar en mi pancita.
Por supuesto no me enteré hasta Setiembre, exactamente el 14 , que
era mi cumpleaños. Estaba en el Nido donde trabajaba, y ya me habia
estado sintiendo un poco mareada, rara... Pero eso lo atribuía a que
no estaba comiendo bien, por obvias razones.
Recuerdo
que mandé a comprar a mi auxiliar del Nido, como quien manda a comprar un
paquete de galletas, un test de embarzo. Ella era muy jovencita,
tenía 17 años y me dijo “ No Miss Patty! no me haga esto! Que
verguenza! ¿cómo voy a comprar eso? Me van a mirar mal en la
farmacia!”. Pero, como la curiosidad por saber si estaba o no
embarazada era mas grande que su verguenza, fué a comprarlo igual.
A
la hora de salida de los niños, hice la prueba y dió positivo. Esta
fué una sorpresa mas grande que la de Alonso. Era super inesperado,
yo estaba tan triste por la muerte de mi mamá, ¿como podía empezar
a sentirme feliz de un momento a otro? Cuando debía empezar? 1, 2, 3
YA? Me inundó un sentimiento tan raro! Me acordé que mi mamá
siempre me decía que Alonso necesitaba un hermanito, que no sea
mala, y yo siempre le contestaba que no, ni hablar, uno era
suficiente y que me ibamos a “cerrar la fábrica” . Ella siempre
me dijo que uno necesita hermanos en la vida, que es muy triste
crecer solo, y que cuando Alfredo y yo ya no estemos, el iba a
apoyarse en su hermano como yo lo hacía con el mío. Y era cierto,
Richy y yo estabamos mas unidos que nunca tras la muerte inesperada
de mi mamá, y tal vez ella tenía razón... y tal vez, ella me lo
había mandado del cielo.
Entonces
me puse a llorar. No sabría decirles si era de alegría o de pena,
hasta ahora no lo sé, es mas, ese sentimiento no lo olvidaré nunca
en mi vida. Rezaba, lloraba, miraba el espejo del baño y me daba
ataque de risa. Después de un buen rato salí, y lo primero que
hice fué correr al salón de Alonso (que estudiaba en ese mismo
nido, en el aula de 2 años) y lo abracé fuertisimo. El solo atinó
a decirme “Hooola! Feliz cumpe-años mamita”, y yo le dije
“hijito, vamos a ser 4 !” El no entendió ni un comino de lo que
le dije, pero la Miss de su salón si, y corrió a abrazarme.
Era
la hora de salida, y Alfredo venía a recogernos para ir a almorzar
al Regatas, así que tenía poco tiempo para pensar en cómo se lo
diría. Entonces agarré una de las cajas de los regalos que había
recibido de mis alumnos por mi cumpleaños, una caja chiquita, y metí
el test que aún marcaba el resultado positivo. Cuando llegamos al
club, nos sentamos en el restaurante, le dije “recibí tu regalo,
gracias” y el me dijo “ pero si aún no te lo doy!” y yo le
contesté “ si, me llegó en esta cajita”. El la abrió y casi se
cae de la silla y del muelle por que estabamos cerca al mar.
La
verdad, mentiría si dijera que seguí sintiendome triste... Cambié
mi tristeza por felicidad, las pastillas para la migraña por
vitaminas, las pastillas para dormir por sueños lindos donde mis dos
hijos jugaban juntos...
Se
que mi mamá ni bien llegó al cielo pidió hablar con Dios. Ella era
una persona muy persistente, era casi imposible decirle que no. Asi
que yo supongo que Dios la atendió.
Seguramente
le pidió que me mande un angelito, uno buenito, para que su hijita
dejara de llorar por las noches, para que dejara de recordar ese
terrible momento en el que fue a visitarla y ella ya no estaba... y
para que al fin mi familia esté completa.
Sabiendo
esta parte de la historia, en donde mi mami es protagonista por
mandarme a este bebe, se llena un vacío que dolía en el corazón,
Piero llena ese vacío, y me da muchisima paz. A veces cuando me
acuerdo de lo que le pasó a mi mamá, y estoy a punto de llorar en
la noche, casi inmediatamente Piero llora y, cortando mi llanto, tengo que correr a su cuna a arrullarlo
para que se vuelva a dormir, es raro, pero aqui entre nos, creo que
sabe muy bien cual es su trabajo.
Así
nació Alonso
No
era la primera vez que se me atrasaba la regla, generalmente se
ausentaba 1 o 2 días sin preocupaciones, teniendo en cuenta que yo
estaba tomando “las pastillas” desde hacía varios años atrás.
No era que no quisiera tener hijos, pero sentía que terminar la
universidad era mi prioridad en ese momento.
Algo
pasó, nunca supe si me olvidé de tomar una píldora, o Dios decidió
que fuéramos padres en ese momento, pero un buen día quedé
embarazada.
En
algún momento de Junio, empecé a sentirme muy extraña, me dolía
el pecho, solo podía pensar en comer pop corn todo el día, sentía
un poco de asco cuando algún olor a comida recién preparada llegaba
a mi nariz. Al principio no le tomé mucha importancia, pero esos
síntomas sumados a la falta del que nos visita cada mes... hacían
obvia la realidad: estaba embarazada.
Para
salir de dudas, un Domingo por la mañana Alfre y yo compramos un
test de embarazo de esos que venden en la farmacia. Dentro del test
viene un frasquito minúsculo que debes llenar, pero francamente con
los nervios del momento, deberían proporcionarte un balde. Hice
malabares para llenar el frasquito en el baño, luego metí el
papelito como decía las instrucciones y salí del baño. Había que
esperar unos minutos para revelar el resultado... unos 100,000
minutos masomenos... (contado en minutos-nervios).
La
cara de Alfre se tornó verdosa, luego amarilla, y así pasó por una
gama de colores hasta que logró decir unas palabras… no sé cuales
pero dijo algo.
Yo
por mi parte no lo podía creer, contaba los días, hacía cálculos
matemáticos – teniendo en cuenta que las matemáticas nunca fueron
mi fuerte- y no entendía como había ocurrido. Aunque era una buena
noticia, estábamos petrificados.
Estoy
segura que en algún momento él llegó a pensar que yo había dejado
de tomar los anticonceptivos a propósito para quedar embarazada,
pero nunca me lo dijo directamente. A veces los amigos te meten ideas
en la cabeza, historias que les han contado o les ha pasado, y te
hacen dudar. Este no era mi caso, ya que me faltaban 2 años para
terminar mi carrera y era muy importante para mi. (Dicho sea de paso,
la termino en 6 meses)
En
fin, el hecho es que íbamos a tener un bebé. Después de despertar
del desmayo emocional en el que nos encontrabamos tras el test
casero, nos dimos cuenta que era una maravillosa noticia.
Yo
quería que sea mujer, siempre quise tener una hijita, para vestirla
como muñeca y que fuera mi compañera de chismes y shopping. Alfre
quería que sea hombre, para que lo superase en las carreras y en las
maratones, o simplemente para que sea un gran deportista como él.
Esa
noche ninguno pudo dormir. Al día siguiente fuimos al doctor, para
que terminara de confirmar nuestras sospechas. Tenía 2 semanas de
embarazo. Teníamos 2 semanas de papás.
Los
primeros meses de mi embarazo los pasé tranquila. La gente me
asustaba con historias de náuseas, mareos, dolores de cabeza… Por
suerte yo nunca tuve nada de eso, solo un poco de asco a ciertos
olores, como la comida recién preparada.
Otros
olores me empezaron a facinar, como el de la gasolina, la cera, el
jabón… este último era el olor que más me gustaba, casi podía
morderlo en la ducha, pero nunca lo hice, supongo que debe ser algo
tóxico.
Las
ganas de comer pop corn se fueron con el tiempo, pero un hambre voraz
me atacó por sorpresa. Empecé a comer todo lo que no había comido
en una vida cuidándome con dietas. A los 4 meses ya había aumentado
8 kilos, y el doctor me dio un ultimatum: no podía seguir engordando
así, o terminaría con 25 kilos de más al finalizar el embarazo.
Fue
un duro golpe para mi hambre, ya que me prohibieron los carbohidratos
– fideos, arroz, pan, dulces – y sólo podía comer sano. La vida
era cruel con mi estómago.
Del
quinto al septimo mes no engordé mucho, pero el octavo y el noveno,
me excedí nuevamente. Al final sumé 16 kilos en todo mi embarazo,
lo cual no es excesivo, pero tampoco es lo mejor para mi salud. El
peso no es muy importante en este relato sino el hecho de tener una
persona miniatura dentro del vientre ... es una sensación
alusinante.
Al
noveno mes, casi 4 días después de la fecha esperada de parto,
empecé a sentir las primeras contracciones. Eran las 5 de la tarde,
por suerte era Domingo y Alfredo estaba conmigo. Le dije que sería
bueno que me llevara a la clinica por que tenia contracciones, y
cuando me estaba alistando, se me rompió la fuente. Esa era una
señal clara de que debíamos apurarnos.
Es
dificil de explicar la sensación del dolor de las contracciones, en
mi caso, eran como si un camión me atropellara por la cintura y
luego retrocediera y me volviera a pasar por el mismo sitio, una y
otra vez.
En la
clínica me dijeron que debía regresar a mi casa, ya que no había
dilatado nada, pero nosotros preferimos ir a la casa de mis suegros,
que vivían a dos cuadras de la clinica.
Debía
caminar durante horas por la sala de la casa de mis suegros, pero el
dolor era tan intenso que no podía soportarlo. Mi esposo y mi suegra
estaban tranquilos, pero mi suegro estaba desesperado, “lleven a
esa pobre chica a la clínica!” decía, y yo queria cada vez más a
ese señor cuando repetía esa frase, era el único que me entendía
en ese momento.
Cuando
regresamos a la clínica, el médico me dió otra mala noticia, el
caminar no había servido de nada, pues seguía sin dilatar. Me
dieron un cuarto, pero solo para que siguiera sufriendo en otro
ambiente. Es entonces cuando agarré a Alfredo del cuello de la
camisa y le ordené que pida que me hagan una cesarea (con voz de
exorcista debo confesar). Tras firmar unos papeles, el médico
accedió y en pocos minutos ya estaba en la sala de operaciones,
lista para recibir la epidural. Pero aún tenia las contracciones, y
estas eran cada vez mas fuertes y seguidas. Por desgracia, para poner
la epidural tienes que estar quieta , y con tremendo dolor, yo no
conseguía estarlo ni un segundo. Me tuvieron que agarrar entre
varias enfermeras para dejarme inmovilizada por unos segundos para
recibir la anestesia epidural.
Es
mentira que la cesarea no duele. A mi me dolió muchisismo. Además,
no dejaron entrar a mi esposo por que según ellos, yo estaba muy
nerviosa y no era conveniente que el esté ahi conmigo.
Para
rematar mi mala suerte, no me enseñaron a mi hijo al nacer, solo lo
sacaron y me durmieron inmediatamente con una intravenosa. Yo no
conocí a mi hijo hasta la mañana siguiente.
El
momento en que conocí a mi hijo es también indescriptible, nunca
pensé que se podría sentir tanto amor, tanta emoción y a la vez
temor, temor a la responsabilidad que conlleva tener a una criatura
indefensa a tu total cuidado. No me sentía capaz de criar a un hijo,
pero esa sensación duró pocos minutos, por que en el momento en el
que me lo pusieron en los brazos, supe que todo estaría bien. Era mi
hijito, mi bebé hermoso, estaba enamorada... tan paracido a su papi,
tan parecido a mi, tan único...
(coming soon : cómo nació Piero )
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